El mundo en que vivimos…

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Siempre he querido poder escribir acerca de mis reflexiones. Estoy a punto de cumplir 20 años de ser cristiano evangélico y congregarme en una iglesia; De entablar relaciones de amistad con todo tipo de personas; y, por supuesto, de leer mi Biblia, adorar al Señor, e intentar mantener mi testimonio intacto. 20 años son una larga carrera y espero no haber llegado todavía a la mitad. Sin embargo, no me arrepiento en modo alguna de mi decisión por Jesús, a pesar de la adversidad y de muchos otros escollos que debes pasar según creces. 20 años creo que son un buen punto para detenerse, mirar atrás y reflexionar.

El cristianismo ha cambiado

Debo decirlo. Cuando comencé a ser cristiano el mundo era muy diferente. Tenía once años, y acepté a Jesús en una actividad de la iglesia, algo que en mi país llamamos células. Mi mamá tenía ya tiempo de asistir a la Iglesia pero yo, junto con mi padre, no. Ella nos terminaría jalando a toda la familia, y con el tiempo terminamos todos siendo parte de la familia de Dios. La primera canción cristiana que escuché, y que me animaría seguir en la música desde ese momento, fue «Somos el Pueblo de Dios», del disco «Homenaje a Jesús». Creo que es un álbum que todo cristiano conoce o al menos ha oído esa canción que ha sido la más escuchada. Me gustó la dinámica de los diferentes cantantes involucrados, y con el tiempo me di cuenta que fue un evento de unidad. Incluso una de sus alabanzas se llamada así: «Unidos».

Por aquel entonces los músicos subían a tocar con saco y corbata. Incluso en los conciertos en los estadios o iglesias grandes. Ese molde empezaba a quebrarse, porque ya había cantantes como Annette Moreno que usaban una indumentaria propia. Con el pasar de los años, eso ha cambiado y hoy tenemos músicos tocando con chaquetas, pantalones de lona, tenis, o con peinados extravagantes. Definitivamente se puede respirar que la generación ha cambiado. Se ha dado el paso a otra línea de cristianos con un pensar diferente.

Incluso la manera de predicar la Palabra de Dios ha tenido su pequeña transformación. Me acuerdo por aquel tiempo a Yiye Ávile hablando del infierno y la segunda venida de Jesús. Del Pastor Sergio Enriquez, y otros, con una predicación que buscaba confrontar al oyente y hacerle entender las verdades de la Escritura. Por el día de hoy en algunos lugares ese enfoque ha dado paso a una prédica más motivadora. De pronto, nos vemos rodeados no de predicadores sino de motivadores. Y aunque el mensaje de la Biblia sigue siendo relevante, su modo de presentarla ha tenido ciertas variaciones.

El cristianismo a cambiado. Sin embargo, creo que las verdades de la Biblia, y lo que en esencia significa ser hijo de Dios siguen siendo las mismas. La Biblia ha atravesado fronteras e instalándose en culturas muy variadas por años que han atravesado mares de generaciones distintas. Incluso la música ha tenido sus cambios según las personas que han recibido la Palabra de Dios. Durante años, la Biblia ha ido contra viento y marea en un mundo gobernado por la violencia, pero todavía presentando su hermoso mensaje de salvación que transforma vidas. Éso, creo, no ha cambiado ni debe cambiar.

De qué vamos a platicar aquí

En esencia, éste es un espacio para reflexionar. Hablaremos de todo, de música, prédicas, Biblia, devocionales, todo lo que pueda analizarse con el corazón bien atento, la mente fría, y el espíritu dispuesto y tranquilo. «Probar los espíritus» no es sinónimo de enojarse con lo que uno cree es «apostasía» y terminar señalando y acusando a medio mundo. Pienso que si el cristiano va a presentar defensa de su fe, debe hacerlo tranquilo, sereno, con todas las reglas de un buen debate bien presente. Ya sea que hablamos con católicos, testigos de jehová, mormones, ateos, agnósticos, etc, debemos hacerlo con la mente tranquila, presentando los argumentos de nuestra fe y orando para que el que nos escucha pueda abrir sus ojos a la realidad de Dios y el triunfo de Jesús en la cruz.

Hoy en día hay quienes exacerbados por lo que creen es correcto, terminan ofendiendo a aquellos que tienen un creencia distinta. Éste blog no es para eso. Es simplemente para reflexionar. Todos son libres de leer los artículos, de meditarlos, siempre con el corazón de Jesús. Procurando la preservación de la verdadera fe, con el propósito de que el cuerpo de Cristo sea edificado y que pueda reconocer el «espíritu de verdad» y el «espíritu de error. No tengo ninguna preocupación con mencionar predicadores o nombres aquí, porque Pablo habló de «Himeneo y Fileto», no con el afán de hacer quedar mal a ésos hombres, sino de prevenir al pueblo de Dios a que tuviera cuidado con lo que escucha y supiera reconocer el verdadero mensaje. Yo haré lo mismo. No se busca ofender o hacer quedar mal a nadie, solo evaluar el mensaje, empatarlo con la Escritura, y reflexionar.

Ése es el propósito. Si éstas de acuerdo, lee. Si no, pues pasa de largo. Si tienes alguna duda o un comentario, escríbeme. Si, en cambio, quieres pelear o sientes que no puedes controlar tu modo de ser, escribe pero no aquí. No quiero que ésto sea de confrontación. Son reflexiones, y los que escriban, reflexionen también.

Sin más que decir, pasa adelante amigo. Bienvenido